En el país del sol naciente acaba de inaugurarse la primera planta solar flotante, que pretende convertirse en la más grande del mundo.

Se ubica en Nishira y Kigashira, y ha sido elaborada por la compañía Kyocera, que hala manufacturado con más de 11 mil paneles solares flotantes que podrán proveer de energía a más de 900 viviendas en el país nipón. Comenzaron a construirse el pasado mes de septiembre, pero ha sido ahora cuando han sido terminadas y los paneles están preparados para empezar a utilizarse.

Evidentemente, a nivel mundial podemos encontrarnos con plantas solares más grandes y potentes, pero todas ellas están ubicadas en tierra. La novedad de esta granja o huerto solar que se acaba de presentar en Japón es que se trata del primero ubicado en medio del mar.

Muchos se preguntarán qué ventajas puede tener el hecho de que una planta solar se encuentre flotando sobre el agua. Y la respuesta es que, mientas una terrestre no puede moverse de sitio, las flotantes pueden cambiar su ubicación siempre que sea necesario, de manera que puedan ser trasladadas a cualquiera de las miles de pequeñas islas que pertenecen a Japón, llevando la energía solar donde se requiera. Un panel solar móvil es un gran avance para la independencia energética.

Para muchos puede resultar curioso que esta gran apuesta por las energías renovables haya tenido lugar precisamente en Japón, que siempre ha destacado por ser uno de los países del mundo más dependientes de la energía nuclear. Sin embargo, esto precisamente ha tenido mucho que ver con la obsesión por la energía solar.

Asimismo, el desastre de Fukushima ha concienciado mucho a los japoneses de los problemas que pueden tener las energías más contaminantes y de la necesidad de buscar alternativas. Pero la idea de la creación de estas plantas flotantes no es solamente cambiar la energía nuclear por la solar, sino también encontrar una fuente que no deje a los japoneses a oscuras en el caso de que pudiera volver a ocurrir otra catástrofe.

Si una planta de energía nuclear empieza a fallar, todas las ciudades que se alimentaran de ella perderían el suministro eléctrico, por lo que es necesario tener un plan b para evitar problemas. Por eso, precisamente, se ha apostado por los paneles solares fotovoltaicos flotantes, que pueden moverse de manera fácil y llevarse a ciudades en las que haya algún problema para acceder a la electricidad por los cauces que se han utilizado hasta ahora.

Fuente: www.invdes.com.mx